Se
ha escrito por ahí, y nosotros lo creemos, que
¨la mente de los jóvenes puede olvidar fácilmente
lo aprendido; pero que , la firme memoria de su corazón,
retiene de por vida lo sentido y lo vivido¨
Por
eso al educar, no solamente ponemos el acento en cargar las mentes
con sólidos conocimientos, sino que intentamos llenar los
corazones de valores y vivencias.
La
contundencia y la profundidad de los conocimientos son imprescindibles
en este tiempo repleto de desafíos y de competencia. Pero
la diferencia que ofrecemos como casa de estudios es el CAMINO para
obtenerlos.
También se ha escrito por ahí que; ¨se produce
más calor encendiendo un fósforo que hablando sobre
el fuego¨o que ¨se ilumina más encendiendo una vela
que describiendo el sol¨.
Educarse
es, ciertamente, aprender a cargar con la mochila de las normas
y obligaciones de la vida cotidiana. Pero, al mismo tiempo, educarse
es sentirse contagiado de la alegría auténtica de
describir lo alentador que puede ser dejar aflorar la propia capacidad
de asombro ante los acontecimientos.
Lo que se descubre con el placer, perdura más allá
de lo impuesto y nos hace más felices, más capaces
y más responsables.
Para llevar a cabo estos ideales en los que creemos firmemente,
contamos con un plantel de más de treinta personas, docentes
y no docentes, de primer nivel, con años de experiencia en
la enseñanza pública y privada, titulados y estudiosos,
que continúan perfeccionándose más allá
de sus años de trabajo. Un plantel de educadores que también
descubren , para ellos y con los estudiantes, la capacidad de asombro
y el placer de compartir el calor del fósforo y la luz de
la vela, encendidos.
Cuando
hablamos de educar en valores, aunamos la matemática con
la filosofía; el lenguaje con el ajedrez; las ciencias biológicas,
físicas y químicas con el teatro; la investigación
en el área social con el deporte y la educación física;
el cuidado del medio ambiente y el cuidado de las relaciones personales;
las estrellas en su constelaciones con la informática; la
información con la creatividad; las salidas didácticas
con los campamentos de integración y de festejo con el año
compartido.
Cuando
decimos que educamos en valores, decimos que educamos para la paz;
y como dijo Federico Mayor Zaragoza, cuando era Director General
de UNESCO, para la paz: ¨El desarrollo económico no basta.
El desarrollo político, no es suficiente. LA PAZ depende
de la solidaridad intelectual y afectiva de la humanidad¨
Por eso para nosotros¨un gran profesor es aquel que hace del
enseñar un arte y del aprender una emoción¨.
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